La importancia de las proteínas y las grasas saludables para mejorar tu físico y tu salud

Vivimos en un mundo donde la alimentación es un pilar fundamental para nuestro bienestar. Nuestro rendimiento diario, energía, y salud están intrínsecamente ligados a nuestros hábitos alimenticios. Por ello, hoy nos enfocaremos en dos elementos cruciales de nuestra dieta: las proteínas y las grasas saludables, y cómo estas pueden ser la clave para mejorar tu físico y salud.

Proteínas: vitales para la salud muscular, ósea y metabólica

Las proteínas son esenciales para el correcto funcionamiento de nuestro cuerpo. Contribuyen al
desarrollo y reparación muscular, fortalecimiento óseo y un metabolismo saludable. Las mejores
fuentes de proteínas se encuentran en alimentos naturales como huevos orgánicos, pescados,
mariscos salvajes y carnes de animales de pasto
. Sin embargo, no subestimes las proteínas de
origen vegetal
, también son un complemento valioso para una dieta equilibrada.

Fuentes de proteínas

  • Huevos orgánicos: Rico en proteínas de alta calidad, vitaminas, minerales y antioxidantes.
  • Pescados y mariscos salvajes: Ofrecen proteínas y omega-3, esenciales para la salud
    cardiovascular.
  • Carnes de pasto: Contienen proteínas, vitaminas y minerales, esenciales para una
    alimentación balanceada.

Carbohidratos: reevaluando su necesidad

Los carbohidratos no son tan necesarios como se ha creído históricamente, especialmente si no eres un atleta de alto rendimiento. Reducir su consumo, principalmente si provienen de fuentes
ultraprocesadas, puede ser beneficioso para mejorar tu salud y bienestar general. Sobre todo, debes minimizar las harinas y productos ultraprocesados, ya que pueden contribuir al aumento de peso y problemas de salud a largo plazo.

Las grasas saludables: amigas, no enemigas

Es hora de desterrar el mito de que todas las grasas son malas. Las grasas saludables, presentes en
alimentos naturales como huevos, pescados azules y carnes de animales de pasto, son esenciales
para el correcto funcionamiento de nuestro organismo. De hecho, aportan numerosos beneficios, entre ellos:

  • Saciedad: ayudan a sentirnos llenos por más tiempo, reduciendo los antojos y la ingesta
    calórica.
  • Pérdida de grasa: al combinarlas con una ingesta adecuada de proteínas, facilitan la pérdida de grasa corporal.

Comienza tu día con energía: desayuno sin carbohidratos

Iniciar el día sin carbohidratos puede evitar picos de azúcar, ofreciendo una sensación de energía y alerta sostenida. Esto, sumado a una alimentación rica en proteínas y grasas saludables, puede
ayudarte a reducir el número de comidas diarias, beneficiando a tu sistema digestivo y salud en
general. Algunas ideas de desayunos muy nutritivos y bajos en hidratos de carbono:

  • Huevos con beicon ecológico: Una combinación rica en proteínas y grasas saludables que te
    mantendrán sin hambre y bien nutrido.
  • Salmón con aguacate y aceite oliva virgen extra: Delicioso y nutritivo, cargado de grasas
    esenciales como omega 3, ideal para comenzar el día.

Grasas excelentes para incorporar en tu dieta

El aceite de oliva virgen extra, aceite de coco virgen extra y el ghee o mantequilla de pasto
(preferentemente de oveja o cabra) son grasas excelentes para incluir en tu alimentación diaria, y son fantásticas para utilizar como aderezo, para realzar el sabor de ensaladas y otros platos o bien para cocinar y preparar el resto de alimentos como por ejemplo una buena pieza de carne de pasto.

Carbohidratos idóneos para entrenar

Opta por verduras y frutas de temporada, ecológicas o de proximidad. Los tubérculos son ideales
para los días de entrenamiento intensos, aportando la energía necesaria para tu rendimiento, por ejemplo:

  • Verduras y hortalizas de temporada: Ricas en fibra, vitaminas y minerales, deben
    acompañar las comidas principales y combinar aproximadamente en 50-50% con tus fuentes
    de proteína favoritas.
  • Frutas de temporada: Aportan vitaminas, antioxidantes y dulzura natural a tu dieta. Este tipo
    de azúcar no tiene nada que ver con el azúcar añadido e industrial que aportan productos
    ultraprocesados como galletas, bollos, etc.
  • Tubérculos como la patata o el boniato ya hemos comentado que son muy buenas opciones
    para días de mayor ejercicio físico.
  • Cereales, aunque se pueden consumir, particularmente no somos muy partidarios tanto por
    su densidad de energía (algo que hay que controlar en una población mayoritariamente
    sedentaria) como por la exposición a compuestos no saludables como metales pesados o
    herbicidas y derivados agroquímicos. Las versiones más saludables como cereales sin gluten
    como el trigo sarraceno, la avena, el mijo, el arroz o el teff (de producción ecológica a ser
    posible).


Incluir carbohidratos saludables en la cena puede ayudarte a conciliar el sueño. Asegúrate de
mantener un intervalo de 2 a 3 horas entre la cena y la hora de dormir para asegurar una digestión
óptima.

Al enfocarte en aumentar el consumo de proteínas y grasas saludables, y reducir el de carbohidratos, especialmente aquellos ultraprocesados, estarás dando un paso significativo hacia un estilo de vida más saludable. La alimentación consciente y equilibrada es un pilar para una vida llena de energía, bienestar y salud. ¡Emprende este camino hacia el bienestar integral hoy mismo y observa los positivos cambios en tu vida!

Deja un comentario